Mis trabajos fotográficos refieren al sentir en sus diferentes dimensiones: sensorial, emotiva y espiritual.
Este sentir está asociado a los postulados románticos, sobre todo a esa aprehensión de lo natural, en su inconmensurable dimensión y fuerza. Por lo tanto, el paisaje será un tema recurrente, tanto como diario de viaje, así como elemento expresivo. Me interesa crear alteraciones en el paisaje, explorar la constante relación del ser humano con la naturaleza y el universo.
Antropófito es precisamente una serie de transformaciones del cuerpo y del entorno por medio de las plantas o la naturaleza, es un acercamiento a mis propios intereses y preocupaciones de lo que puede pasar si de un momento a otro toda la naturaleza se viera en la necesidad de actuar y se unieran con un solo fin “apoderarse del planeta”, entrando por cada ciudad, espacio y cuerpo para poseerlo y terminar con el uso discriminado de los recursos.
En la serie se va descubriendo pruebas de esa invasión ramas, plantas y flores que se apoderan de las personas, evidencian la llegada a la ciudad entran a esos espacios cotidianos y arquitectónicos, afectando todo a su paso y sin opción de reaccionar frente a lo que está sucediendo.




